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Y presencial en EspañaMarzo, 11 del 2024, última actualización
El cardo mariano, conocido científicamente como Silybum marianum, es una planta medicinal utilizada durante más de 2000 años por sus numerosos beneficios para la salud. Este artículo explora sus propiedades, centrándose en los beneficios comprobados científicamente de su principal compuesto activo: la silimarina. Entre las plantas medicinales, el cardo mariano destaca por ser una de las más respaldadas por evidencia científica en cuanto a sus efectos hepatoprotectores.
Principalmente, el cardo mariano se utiliza para proteger y regenerar el hígado. Gracias a su compuesto activo, la silimarina, ayuda en casos de hepatitis, hígado graso, intoxicaciones y daño hepático por alcohol. También se ha estudiado como regulador de glucosa y antioxidante natural.
Ensayos clínicos han demostrado que la silimarina, el principal compuesto activo del cardo mariano, puede normalizar las pruebas de función hepática y mejorar las alteraciones histológicas en pacientes con enfermedades hepáticas alcohólicas crónicas. Un estudio destacado evaluó los efectos de la silimarina en pacientes con enfermedades hepáticas alcohólicas crónicas. Durante seis meses, 36 pacientes fueron tratados con silimarina o placebo. Durante el tratamiento con silimarina, se observaron normalizaciones en los valores séricos de bilirrubina, aspartato aminotransferasa (AST) y alanina aminotransferasa (ALT). Además, la actividad de la gamma-glutamil transferasa (GGT) y el nivel de péptido procolágeno III disminuyeron significativamente. En definitiva, los resultados mostraron una normalización significativa de las pruebas de función hepática, evidenciando su potente efecto hepatoprotector [1].
La silimarina ha mostrado efectos prometedores en la reducción del daño hepático relacionado con hepatitis virales, especialmente la hepatitis C. Estudios han demostrado que puede inhibir la replicación viral y reducir la carga viral en estos pacientes [2].
La silimarina ha mostrado ser efectiva en el tratamiento de intoxicaciones por Amanita phalloides, una de las setas más tóxicas y letales, mejorando la función hepática y reduciendo la mortalidad [3].
La silimarina ha demostrado efectos beneficiosos en la reducción de la acumulación de grasa hepática, la inflamación y la resistencia a la insulina en pacientes con hígado graso no alcohólico [2].
Estudios han mostrado que la silimarina puede ayudar a regular los niveles de glucosa en sangre, siendo beneficiosa para personas con diabetes tipo 2. La investigación ha encontrado que la silimarina mejora la sensibilidad a la insulina y reduce los niveles de glucosa en ayunas, lo que ayuda a controlar la diabetes de manera más efectiva. En un metaanálisis realizado por Mohammadi et al., publicado en Antioxidants en 2024, se evaluaron los efectos de la suplementación con silimarina en factores de riesgo cardiovascular y el síndrome cardiometabólico. El estudio, que incluyó 33 ensayos controlados con 1943 participantes, demostró que la silimarina reduce significativamente los niveles de glucosa en ayunas (WMD: -21.68 mg/dL, p < 0.001) y de insulina en ayunas (WMD: -3.76 mU/mL, p < 0.001). Además, se observó una disminución en los niveles de hemoglobina A1C (HbA1c), un marcador clave del control glucémico a largo plazo (WMD: -0.85%, p < 0.001) [4].
La silibina, en particular, es capaz de eliminar radicales libres, reducir la oxidación de LDL y el daño al ADN. Asimismo, mejora la función mitocondrial, inhibe enzimas productoras de especies reactivas de oxígeno (ROS) y regula el estrés oxidativo mediante la activación de Nrf2 y la inhibición de NF-κB, lo que disminuye tanto la inflamación como el estrés oxidativo [5].
Además, la silimarina puede mejorar la función inmunológica, aumentar el glutatión, actuar como neuroprotector, anticancerígeno y protector solar.
Estas son las principales propiedades del cardo mariano, respaldadas por la evidencia científica:
La silimarina es el compuesto más estudiado del cardo mariano. Se encuentra en mayor cantidad en las semillas y es responsable de sus efectos protectores hepáticos, antioxidantes, antiinflamatorios y reguladores metabólicos.
Aunque tomar infusiones puede ser una forma natural de aprovechar las plantas medicinales, en el caso del cardo mariano no es la opción más efectiva. La silimarina no se disuelve bien en agua, y muchas infusiones usan otras partes de la planta en lugar de las semillas, que son las que contienen este compuesto.
El cardo mariano es una de las plantas más seguras y estudiadas. No se han reportado efectos adversos graves en humanos. Eso sí, es esencial obtenerlo de una fuente fiable, que garantice que se trata de cardo mariano auténtico y que contenga una cantidad adecuada de silimarina.
Para que un suplemento de cardo mariano sea efectivo, debe contener extracto estandarizado con al menos un 70-80% de silimarina. Las fórmulas liposomadas aseguran una mejor absorción y eficacia. Si buscas un extracto confiable, puedo ayudarte.
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Bibliografía
1 Comentario
Laura MorSan Marzo, 11 del 2024
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