ONLINE
Y presencial en EspañaMayo, 28 del 2024, última actualización
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, de origen multifactorial, que se manifiesta con placas rojizas, escamosas y a veces dolorosas. Aunque se clasifica como autoinmune, cada vez más estudios vinculan su aparición y agravamiento con infecciones, disbiosis, estrés crónico y toxicidad interna.
Desde un enfoque integrativo, los factores que pueden desencadenar o empeorar la psoriasis incluyen:
Las placas de psoriasis suelen ser simétricas, con bordes definidos, color rojo intenso y escamas blanquecinas o plateadas. Pueden picar o doler, y aparecen en codos, rodillas, cuero cabelludo, espalda baja o incluso uñas.
Suele iniciarse tras un episodio de estrés, infección o desequilibrio hormonal o inmunológico. A veces comienza con picor leve o enrojecimiento antes de que aparezcan las placas. También puede iniciarse tras el uso de medicamentos o exposición a sustancias químicas.
La psoriasis en el cuero cabelludo puede parecer caspa, pero sus placas son más gruesas y adheridas. A menudo se asocia con picor intenso, caída temporal del cabello y escamas que cubren la raíz del pelo.
Puede causar depresiones (pitting), engrosamiento, separación de la uña o color amarillento. A veces es un signo temprano de artritis psoriásica.
Aunque se habla de autoinmunidad, hay evidencia creciente de que algunos patógenos podrían iniciar o agravar la psoriasis:
No se trata solo de eliminar las placas, sino de abordar el origen:
La psoriasis no siempre tiene una solución rápida, pero sí puede mejorar considerablemente —e incluso remitir— cuando se identifica y aborda su verdadero origen. Por eso, el tratamiento más eficaz no es el que se centra solo en calmar la piel, sino el que mira dentro.
La psoriasis no es una enfermedad mortal en sí misma, pero sí puede volverse limitante y afectar profundamente la calidad de vida. Más allá de las manifestaciones en la piel, se considera una condición inflamatoria sistémica, lo que significa que la inflamación no se limita solo a la piel, sino que también afecta a otros órganos y sistemas.
Esta inflamación crónica y persistente puede contribuir al desarrollo de artritis psoriásica (que causa dolor y rigidez en las articulaciones), síndrome metabólico, hígado graso y, especialmente, un mayor riesgo cardiovascular. Esto ocurre porque la inflamación favorece la acumulación de placas en las arterias, aumenta la presión arterial y altera el metabolismo de las grasas y del azúcar en sangre. Todo esto eleva el riesgo de enfermedades como infarto o ictus si no se aborda a tiempo y de forma integral.
La artritis psoriásica aparece en hasta un 30% de los pacientes con psoriasis. Es una inflamación de las articulaciones que puede generar rigidez, dolor y pérdida de movilidad. Suele empezar en dedos, muñecas o columna. Detectarla a tiempo es clave para evitar daño articular permanente.
La psoriasis no es un castigo ni algo sin solución. Es una señal de que tu cuerpo está intentando gestionar algo profundo. Si lo escuchas, lo entiendes y actúas desde el origen, es posible lograr una mejora sostenida y real.
Reserva tu sesión personalizada y déjame acompañarte en este proceso de sanación desde dentro.
1 Comentario
Laura MorSan Mayo, 28 del 2024
¡Hola, soy Laura! Puedes dejar tu comentario y resolveré tus dudas.
ResponderDeja tu comentario
Categorias
Artículos recientes
¿Qué es la naturopatía? Mira al cuerpo con otros ojos
Enero, 1 del 2024
Descubre la Fitoterapia, La Ciencia detrás de las Plantas Medicinales
Enero, 4 del 2024
¿Conoces la Apiterapia? Descubre cómo los Productos de las Abejas pueden Transformar tu Salud
Enero, 10 del 2024ETIQUETAS
Boletín informativo
Suscríbete a este boletín para recibir las últimas actualizaciones y extractos exclusivos directamente en tu bandeja de entrada. ¡No te pierdas la oportunidad de mantenerte informado sobre todas las novedades y consejos para mejorar tu salud y bienestar!
© NaturWolf.