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Y presencial en EspañaMarzo, 13 del 2024, última actualización
Las enfermedades autoinmunes son trastornos en los cuales el sistema inmunológico ataca por error a las propias células y tejidos del cuerpo, al confundirlos con agentes patógenos. Este mal funcionamiento del sistema inmunológico puede deberse a una variedad de factores, incluyendo el mimetismo molecular, predisposición genética y factores ambientales. Muchas personas piensan que el origen de las enfermedades autoinmunes es desconocido, pero, aunque los mecanismos no se conozcan completamente, hay una gran evidencia de como los patógenos, pueden desencadenar este tipo de enfermedades.
La predisposición genética influye significativamente en la susceptibilidad a enfermedades autoinmunes. Variaciones en genes del MHC y otros genes reguladores de la respuesta inmunitaria pueden aumentar el riesgo de autoinmunidad al afectar la presentación y reconocimiento de antígenos. Y factores como dietas ricas en grasas y bajas en fibra, toxinas ambientales y el estrés crónico pueden debilitar el sistema inmunológico y aumentar la susceptibilidad a estas enfermedades. Pero a pesar de todo esto, según los estudios las infecciones juegan un papel muy importante en las enfermedades autoinmunes.
El mimetismo molecular ocurre cuando los patógenos (virus o bacterias) presentan antígenos que son similares a los del propio cuerpo. Esta similitud puede confundir al sistema inmunológico, llevando a que ataque las propias células del cuerpo.
En el estudio de Bandar A. Suliman, se identifica que el mimetismo molecular puede inducir enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple, la diabetes tipo 1, la artritis reumatoide, el lupus, el síndrome de Guillain-Barré, la miocarditis autoinmune y la cirrosis biliar primaria [1].
En estas enfermedades, la respuesta inmunológica errónea es provocada porque los linfocitos T y B, en lugar de atacar solo al patógeno, también atacan las células del cuerpo que presentan proteínas similares. Este proceso puede ser perpetuado por la expansión de epítopos y los mediadores inflamatorios que contribuyen a la perpetuación de la autoinmunidad.
El EBV ha sido relacionado con la esclerosis múltiple. Hrastelj y Robertson encontraron que casi el 100% de los pacientes con EM son seropositivos para EBV. Además, aquellos que han tenido mononucleosis infecciosa, causada por EBV, tienen más del doble de probabilidades de desarrollar EM. La similitud molecular entre la proteína EBNA1 de EBV y la proteína GlialCAM del sistema nervioso central puede desencadenar una respuesta autoinmune contra el tejido nervioso [2]. Para más información, se puede leer el artículo "Síntomas de la Esclerosis Múltiple: Más Allá de lo Convencional".
La infección por HHV-6 también está vinculada a enfermedades autoinmunes. Este virus tiene la capacidad de establecer latencia y reactivarse, contribuyendo a la autoinmunidad. Investigaciones han asociado HHV-6 con la esclerosis múltiple y la tiroiditis autoinmune. El mimetismo molecular y la activación de transeúntes son mecanismos por los cuales HHV-6 puede inducir autoinmunidad [3].
Esta enfermedad puede desarrollarse después de una infección por estreptococos del grupo A, causante de la faringitis estreptocócica. Las proteínas de estos estreptococos son similares a las proteínas presentes en el corazón, articulaciones, piel y cerebro. Esto puede provocar que el sistema inmunológico ataque estos tejidos, resultando en inflamación y daño tisular [4 y 5].
Pero además existen otros mecanismos y otros patógenos, capaces de desencaderar enfermedades autoinmunes, como el Citomegalovirus, el Parvovirus B19, los virus de la Hepatitis B y C, y bacterias como Campylobacter y Streptococcus pyogenes también pueden desencadenar enfermedades autoinmunes. Según el estudio de Asli Gamze Sener e Ilhan Afsar, estos mecanismos incluyen, el daño a las células endoteliales, los superantígenos y el microquimerismo [6].
El daño causado por infecciones puede exponer autoantígenos normalmente ocultos al sistema inmunológico, provocando una respuesta autoinmune.
Presentes en patógenos como Streptococcus pyogenes, pueden activar un gran número de células T de manera no específica, causando una respuesta inmunitaria descontrolada.
Las células fetales persistentes en la madre después del embarazo pueden desencadenar respuestas autoinmunes en individuos genéticamente susceptibles.
La fitoterapia, apiterapia y micoterapia son valiosas herramientas naturales para ayudar en el manejo de enfermedades autoinmunes. Utilizando plantas, productos de abejas y hongos medicinales, estas terapias pueden modular el sistema inmunológico y combatir patógenos de manera efectiva. Si te interesa explorar cómo estas terapias pueden contribuir a mejorar tu salud, estoy aquí para ofrecerte orientación y apoyo personalizado.
Bibliografía
1 Comentario
Laura MorSan Marzo, 13 del 2024
¡Hola, soy Laura! Puedes dejar tu comentario y resolveré tus dudas.
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